jueves, 26 de noviembre de 2015

CARLOS III, EL BUEN ALCALDE DE MADRID

 Carlos III. Anton Rafael Mengs (1765
Fue el tercer hijo de Felipe V en acceder al trono, se le conoce como El buen alcalde de Madrid, debido a que durante su reinado, España, pero especialmente Madrid, experimentaron una espectacular transformación, siguiendo el lema del Despotismo Ilustrado: ‘’Todo para el pueblo, sin el pueblo’’.

A mediados del XVII, pese a que Madrid era la capital del reino, dónde se situaba la corte y se situaba la  administración del estado, se trataba de una villa insalubre que no contaba con desagües, ni con apenas producción industrial, sin embargo era un punto importante en las vías comerciales del país. Fue entonces cuando Carlos III accedió al trono, en el año 1759  y decidió llevar a cabo una labor reformadora para el embellecimiento y mejora de la ciudad. Se puede afirmar que todas las obras levantadas suponen una nueva concepción del entorno urbano ideal, siguiendo las directrices europeas, con cierto carácter “moderno”.

Así, en Madrid se inició un ambicioso plan de ensanche en el que se proyectaron grandes avenidas, plazas con monumentos como Cibeles y Neptuno; se construyó el Jardín Botánico, el Hospital San Carlos (sobre el que hoy se levanta el Museo Reina Sofía) y el edificio del Museo del Prado (concebido inicialmente como el Gabinete de Historia Natural), el Real Observatorio  Astronómico, la Real Casa de Correos (actual emplazamiento de la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid),  el palacio del Buen Retiro o la Iglesia de San Francisco El Grande. Todos estos proyectos fueron diseñados y llevados a cabo por arquitectos como Juan de Hermosilla, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva o Francisco Sabatini entre algunos otros.

También se intervino para establecer un servicio de alumbrado público y de recogida de basuras, se adoquinaron las calzadas y se excavó una red de alcantarillado para recoger el agua de la lluvia. Además inició un ambicioso plan industrial en el que destacan como punteras las industrias de bienes de lujo: Porcelana del Buen Retiro, Cristales de la Granja y traslada la Platería Martínez a un edificio en el paseo del Prado. 

 Puerta de Alcalá en la actualidad.
La principal labor constructora y reformadora Carlos III en Madrid perseguía un fin propagandístico. Las nuevas construcciones se levantaron en puntos clave de la capital. Además, se remodelaron las principales puertas de entrada a la ciudad. La más famosa es la Puerta de Alcalá, aunque también le acompañan otras, como la Puerta de Toledo o la desaparecida de San Vicente. Era la mejor carta de presentación para la ciudad.

FUENTES:

No hay comentarios:

Publicar un comentario